13 Reasons Why…Tu emprendimiento puede estar condenado al fracaso.

por | 15 mayo, 2017

Que no te pasen…

1.Olvidaste el problema que te habías propuesto solucionar:

Un emprendimiento se trata siempre de solucionar de forma rentable (y diferente) un problema detectado como oportunidad en un mercado. Si bien, un emprendimiento requiere de una gran capacidad de adaptación, en toda su etapa inicial (donde básicamente se dedica a encontrar y dar forma su modelo de negocio); nunca, pero nunca, debes olvidar cuál fue el problema descubierto que resultaba INDISPENSABLE solucionar.

2. Tu solución no logra diferenciarse de las otras alternativas disponibles:

¿Eres uno más? ¿Cuesta diferenciar tu solución (que es nueva en el mercado) de las ya existentes? Entonces, estás en un problema grande. La clave de todo negocio, incluso de las empresas ya establecidas es DIFERENCIACIÓN y POSICIONAMIENTO. Si tu Propuesta de Valor, no logra distinguirse de las de la competencia, pues entonces debes concentrar todos tus esfuerzos en re-diseñarla.

3. Tu Propuesta de Valor se basa fundamentalmente en precios bajos:

Nunca es malo ser el más barato de la plaza. Te puede ayudar a captar una demanda inicial, a facilitar la prueba de tu solución. Pero rara vez es sostenible en el tiempo. Especialmente para quien parte. Luego, si te empieza a ir bien, tus competidores  (probablemente más grandes que tú) harán lo mismo. Y ahí ¿quién podrá resistir más tiempo? Casi seguro, el más grande y no el más chico.

4. Tu promesa de calidad no se logra cumplir:

“Buena calidad y Precios Bajos”. Probablemente es la propuesta de valor más repetida en todos los mercados. Ya hablamos de la Diferenciación, también de precios bajos, pero si tu calidad (en ésta o en cualquier otra forma de promesa) no se cumple, o incluso si no se distingue, al igual que en el punto 2, es indispensable re-diseñarala. Y por favor, esta vez, ¡que se cumpla!

5. Has puesto tu mayor esfuerzo en desarrollar un “Plan de Marketing”

¡Un emprendimiento no es una empresa a escala menor! ¡NO lo es! Una empresa se dedica a ejecutar un plan de marketing, un emprendimiento, básicamente a encontrar y formular su modelo de negocios. No pierdas tiempo en los 8 pasos de Kotler. Sale al mercado, primero a validar prototipos y luego ¡a vender!

6. Te estás organizando como una empresa:

Al igual que en el punto anterior. Un emprendimiento no debe funcionar como una empresa chica. Si bien el sentido de ambas es básicamente el mismo, satisfacer en el mercado una necesidad de la forma más eficiente y rentable posible, las estructuras organizacionales de una empresa (con línea de gerencia, jefaturas, supervisión, etc.) son demasiado rígidas para el quehacer de una startup. Además de que te resultarán demasiado caras. Si llegas a desaparecer, te darás cuenta que la mitad de las personas que tenías contratada, sólo contribuyó  a aumentar tus costos. Y aunque resulte obvio, la clave de todo emprendimiento es mantener los costos, lo más bajos posible.

7. La realidad de tu caja no coincide con tu proyecto en Excel:

Y no esperes que algún día coincida. Las proyecciones de ventas para una startup se construyen habitualmente así: Un 50% Necesidad (Break-even), 30% expectativas (voluntarismo) y 20% intuición (ojímetro) ósea el cliente no está por ninguna parte al interior de esa ecuación. Por lo mismo, sale a la calle, valida y vende. Tu caja va a ser el resultado de lo anterior, no de tus planillas.

8. No logras entender a tus consumidores:

¿Basaste tu proyecto en investigación de mercado tradicional? (Ósea en un 99% encuestas) ¡Estás en un problema! Tal como lo declaró continuamente Dr. House: “La gente miente”. La investigación de mercados tradicional no resulta de gran utilidad para el desarrollo de una startup. Lo que necesitas es aprender de tus clientes, buscar insights, empatizar con ellos. Vas a requerir conocer las herramientas (muchas de ellas, de tipo etnográfico) para poder hacerlo. Sólo así lograras, comprender quiénes son, cómo son, y qué es lo que quieren tus potenciales consumidores.

9. No tienes claro tu modelo de negocio

Un modelo de negocio es fundamentalmente la representación de cómo una empresa intenta ganar dinero. Ojo, GANAR dinero, NO tener ingresos. Son dos cosas distintas. Es necesario que aprendas a distinguirlo desde ya. Lo fundamental aquí es que puedas reconocer el QUÉ, el QUIÉN, el CÓMO y el CÚANTO de tu negocio.

10. Crees que tus clientes van a llegar sólo porque armaste una página en Facebook

Tú y otros 100.000.000.- (cien millones) de negocios tienen una fan page en Facebook. Tú problema no es estar ahí. Lo más probable es que te resulte útil. Es, por qué alguien con sólo saber de tu existencia a través de una red social y aunque todos tus familiares y amigos te pongan “me gusta”, debería comprar tu producto o servicio. Nuevamente, todos ofrecen o creen ofrecer un buen producto. Con eso, no basta.

11. Tu marca es un desastre

Una marca es básicamente un contenedor de atributos, claramente distinguibles para sus usuarios, con personalidad y valores propios. Pero al final, tal como lo sostenía Al Ries, una marca es también sólo un nombre. Mucha agua ha corrido bajo el puente, desde los cigarrillos “Torre de Eiffel” o desde “Aliviol”. Pero que hoy en día, prácticamente todas las marcas nuevas sean cacofonías que suenan como una aldea africana es también como mucho. Si quieres diferenciarte, prueba cosas nuevas, pon tu marca en una melodía y escucha cómo suena. Haz que signifique algo, que sea de fácil recordación y algún día, memorable.

12. Lo estás gestionando a tiempo parcial:

Un emprendimiento es una travesía no apta para todos. Es difícil, requiere de esfuerzo, concentración, tolerancia a la frustración, compromiso y de alguna forma, también, de pasión. Nadie mejor que tú conoce tu negocio, conoce a tus clientes y podrá realizarlo. Eso te va a exigir todo el día  y  a veces, más. Si quieres poner esa responsabilidad en otro, bueno, lo puedes hacer, pero a tu propio riesgo.

13. Tu único sueño es vendérselo a Google

Al igual que en el punto anterior, para iniciar un emprendimiento, se requiere: Conocimientos + capacidades + pasión. Esto último es lo único que te va a permitir tolerar no unas, ni cientos, sino las miles de frustraciones que supone la aventura emprendedora. Si tu único sueño es montar tu negocio para luego vendérselo a Google, lo más probable es que la mayoría del tiempo, la pases soñando en qué te vas a gastar la plata y no en salir a la calle a validar tu modelo, conocer a tus clientes y a vender.

Alejandro Godoy es Gerente General de KHREA www.khrea.com

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